Nº 04 · Logística
Cómo se organiza una boda en la montaña
Accesos y transporte
La carretera que sube a Pradollano desde Granada es buena, pero en invierno puede exigir cadenas o neumáticos de invierno tras una nevada. Por eso no recomendamos que los invitados suban en sus coches: contratamos autobuses con conductores habituados a la sierra y fijamos horarios con margen. Para Monachil y Güéjar Sierra los trayectos son cortos y sin complicaciones especiales.
Plan B por nieve, viento o tormenta
La montaña cambia rápido. En invierno el plan B pasa por un espacio interior amplio y caldeado en el mismo lugar del banquete, y por tener previstas habitaciones si un temporal cierra la carretera. En verano las tormentas de tarde son el riesgo principal: la ceremonia exterior siempre tiene una alternativa cubierta a pocos pasos, y la decisión se toma con la previsión de las 48 horas anteriores.
Espacios naturales protegidos
Gran parte de la sierra es Parque Nacional y Parque Natural. Celebrar una ceremonia en el monte, hacer una sesión con montaje o volar un dron puede requerir autorización de la administración del espacio protegido. Lo tramitamos cuando es posible y, si no, buscamos un lugar privado con las mismas vistas.
Alojamiento
En temporada de esquí Pradollano se llena, sobre todo los fines de semana y puentes, así que el bloque de habitaciones se reserva con mucha antelación. En verano hay menos establecimientos abiertos en la estación, y muchas parejas reparten a los invitados entre Monachil, Güéjar Sierra y Granada capital.
Altitud y salud
A más de dos mil metros algunas personas notan cansancio o se deshidratan antes. Agua a mano, menús sin excesos antes de la ceremonia y un ritmo tranquilo para mayores y niños.